La primera menstruación

La primera menstruación marca el comienzo de una etapa nueva y significativa en la vida de una niña. No solo implica cambios físicos, sino también una forma distinta de relacionarse con su propio cuerpo. Leenos en este posteo donde profundizamos en cómo acompañar este proceso de manera respetuosa y empática.

por la Psicóloga Infanto-Juvenil especializada en crianza, Paula Rodriguez.

4/28/20263 min read

La primera menstruación marca el comienzo de una etapa nueva y significativa en la vida de una niña. No solo implica cambios físicos, sino también una forma distinta de relacionarse con su propio cuerpo. Este momento suele venir acompañado de dudas, incomodidad o incertidumbre, por lo que es fundamental abordarlo con información clara y acompañamiento adecuado para transitarlo con mayor seguridad y confianza.

Leenos en este posteo junto a la Psicóloga Infanto-Juvenil especializada en crianza, Paula Rodriguez; donde profundizamos en cómo acompañar este proceso de manera respetuosa y empática.

Acompañar ofreciendo información clara sin vergüenza ni tabúes.

La primera menstruación es un momento importante en la vida de una niña.

Marca el inicio de una nueva etapa y, además, el inicio de una nueva relación con su propio cuerpo. Es importante saber que este momento puede estar lleno de dudas, incomodidad y/o incertidumbre.

Para muchos mapadres, no siempre es fácil saber cómo acompañar.
Las preguntas que escucho más frecuentemente en consulta son: ¿Cómo le explico? ¿Qué le digo? ¿Le tengo que contar todo? ¿Cuál es el mejor momento? ¿Qué hago cuando aparece su primera menstruación?

Y mi respuesta siempre apunta que no se trata de hacerlo perfecto sino de poder acompañar ofreciendo información clara, precisa, acorde a la edad y/o nivel de comprensión. Ofreciendo un espacio confiable y seguro donde el cuerpo pueda entenderse sin vergüenza ni tabúes.

Validar emociones y habilitar preguntas influye positivamente en el vínculo que luego se construye con el propio cuerpo

La menstruación es parte del funcionamiento natural del cuerpo al momento de la pubertad, señalando un desarrollo esperable y saludable.

Su primera aparición puede darse entre los 9 y 14 años aproximadamente. Cada mes, el útero forma una especie de tejido como preparación del cuerpo para un posible embarazo. Cuando eso no ocurre, ese tejido no se necesita y se elimina a través de la vagina en forma de sangrado. El mismo suele tener una duración de entre 3 y 7 días dependiendo del ciclo de cada una y pueden aparecer molestias como por ejemplo: dolor abdominal, cansancio, mayor sensibilidad o malestar general.

Explicarlo de manera anticipada, validando emociones y habilitando preguntas, ayuda a que no se viva con miedo, como algo extraño o alarmante; como así también a reducir el impacto emocional que puede generar este acontecimiento.

Si bien cada niña va a experimentar su primera menstruación de una manera particular, cuando una niña entiende y comprende lo que le pasa, puede transitarlo con mayor tranquilidad. Y esto va a influir en el vínculo que construya con su cuerpo y su menstruación desde ese primer momento en adelante.

Tips que pueden resultar de ayuda

  • Explicarle de manera clara y con calma qué está pasando.

  • Mostrarle cómo usar los productos de gestión e higiene menstrual y ofrecer ayuda práctica si la necesita.

  • Advertirle que es posible que sienta cierto malestar y que NO tiene que “aguantarse” el dolor ya que existen diferentes formas para aliviarlo.

  • Acompañarla, sostenerla y alojarla validando su sentir.

La primera menstruación puede vivirse de muchas formas. En las niñas, cuando hay educación, información actualizada y un entorno que acompaña, deja de ser solo un momento confuso y se convierte en una oportunidad.

Una oportunidad para empezar a conocerse, entender qué pasa en el cuerpo y ser más amable y compasiva consigo misma.

En ese proceso, cuando existen herramientas y recursos para acompañar y aliviar, la experiencia cambia. Y cambia algo más profundo: la relación con el propio cuerpo.

Porque cuando una niña entiende que su cuerpo cambia con su ciclo, también cambia la forma en que se mira.

Se vuelve más paciente.
Más amable.
Más compasiva consigo misma.

Pauli Rodríguez x Magma Relief

¿Querés seguir descubriendo cómo tu ciclo influye en tu cuerpo y emociones?

Suscribite a nuestro blog y acompañanos en esta revolución del bienestar femenino.